Aprende a socializar antes de necesitar contactos
Llegas a un evento profesional. Recoges la acreditación, entras en la sala y haces lo que haría cualquier adulto independiente, seguro de sí mismo y perfectamente capaz de relacionarse con desconocidos: sacas el móvil. No tienes ningún mensaje urgente. Tampoco necesitas consultar el correo. Pero ahí estás, revisando por tercera vez algo que podrías haber revisado mañana. A unos metros hay grupos conversando. Reconoces alguna cara de LinkedIn, ves a alguien con quien quizá tendría sentido hablar y decides que ya surgirá el momento. Entonces aparece alguien conocido. Salvación. Pasas veinte minutos hablando con esa persona, entras en la primera …